EL CASTIGO

 
     
 

Después de las vacaciones de navidad volvemos a la Escuela de Padres. En esta primera reunión de 2012, comenzando dando gracias a Dios por el año nuevo. De ahí partió una reflexión sobre el agradecimiento, ya que a veces es difícil encontrar a personas que den las gracias por lo que tienen o por algún favor que se les hace. Si hacemos algo por otra persona, lo hacemos porque queremos o podemos y no para que nos lo agradezcan, pero en ocasiones no nos lo valoran o parece que era nuestra obligación.

 
     
 
 

¿Cómo inculcar a nuestros hijos el ser agradecidos?

 
     
  Nuestra compañera Beatriz nos facilitó el material para la sesión de hoy sobre "Alternativas al castigo", el tercer capítulo de "Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen" de A. Faber y E. Mazlish. El texto trata sobre lo complicado que es no caer en sermones, castigos, amenazas, sarcasmos o incluso insultos al tratar de corregir alguna conducta de nuestros hijos. hacen falta mucha voluntad y autodominio para realizar ese cambio. leímos dos ejemplos de mal comportamiento de unos niños y las reacciones de sus padres : el castigo. ¿Castigar o no castigar? ¿Por qué castigamos? Los padres decimos : "... los niños intentan siempre salirse con la suya", "me siento tan sumamente impotente, que no se me ocurre otra cosa", "¿cómo aprenderá que lo que hizo está mal?" o " es el único lenguaje que entienden". Si recordamos cómo nos sentíamos cuando nos castigaban seguramente tendremos sentimientos de venganza, porfía, odio, culpabilidad, descrédito personal y autocompasión. El Dr. Ginott dice que el castigo no soluciona nada, ya que no forma, sino deforma, puesto que el niño, en lugar de buscar enmendarse, busca vengarse. Al castigar a los niños les privamos del proceso interno de enmendar sus propios errores.

Las alternativas al castigo que proponen son :

 
 

  Señalar la manera de ser útil.

Expresar una censura rotunda a la acción ( no al carácter del niño )

Manifestar nuestras expectativas.

Enseñar al niño cómo rectificar.

Dar opciones.

Tomar medidas.

Permitir al niño que experimente las consecuencias de sus faltas.

 

 
  Para ilustrar el texto teníamos dos ejemplos. Uno de ellos era una escena en un supermercado : un niño corriendo por los pasillos y tocando las cosas, y su madre riñéndolo y castigándolo sin helado0 al llegar a casa. Después teníamos que responder a unas preguntas para reflexionar y debatir : ¿qué ha motivado a la madre a reñir a su hijo ?, ¿qué cree que han sentido los niños castigados?, ¿qué posibilidades existen - además del castigo - para corregir al niño?