Nunca mentir ni aceptar las mentiras.  
         
 

  Aceptarse y aceptar a la familia y los amigos como son, para evitar la simulación.  
         
    Promover un ambiente cordial y sereno que propicie la confianza y conduzca a conversaciones que fomenten los valores. No dejar que en casa reine un ambiente de superficialidad o relativismo.  
         
 

  No permitir chismes, críticas o hipocresía.  
         
 

  Reconocer sinceramente los errores y enmendar los daños causados por las faltas a la verdad.  
         
 

  No culpar a otros de nuestros errores.  
         
  chobits2qi6.jpg   Hablar bien de los demás pero sin caer en la adulación para ayudarse a reconocer objetivamente las cualidades y los defectos.  
         
 

  Fomentar la honestidad en las relaciones civiles : pagos, trámites, respeto a las normas, etc.  
         
 

  Reconocer y hacer sentir bien a los miembros de la familia cuando dicen la verdad.  
         
 

  Valorar la sinceridad  por encima de los errores.