| |
En la Eucaristía que celebramos el domingo
se realizó un gesto de homenaje a Loli y Ana, dos jóvenes catequistas y
monitoras que, siguiendo el ejemplo de los apóstoles, van a dejar atrás a
sus familias, su casa, sus amigos y, en definitiva, su vida, para pasar dos
años al servicio de los que más lo necesitan y en un destino que aún no
conocen. Para nosotros es un testimonio que nos hace ver cómo todos podemos
crecer y realizarnos continuando la misión vicenciana. Fue una celebración
de gran emotividad que a nadie dejó indiferente y que a todos nos sirvió de
lección. |
|